Constantino Contreras Oyarzún
Chile

Email: insulares@hotmail.com

 

"Tres microcuentos de una época oscura"

1. ARMA PELIGROSA
(En recuerdo del profesor Luis Mira)

Desde la calle llega la resonancia de algunas detonaciones. Como la dictadura ha implantado toque de queda, cualquier disparo en la noche es interpretado como respuesta a una infracción. Alejandro López, que está en familia viendo televisión, no resiste la curiosidad: se levanta de su asiento y abre sigilosamente una ventana que da a la calle.
- ¡Ojo, que allá se ha asomado un sospechoso! -grita un soldado.
- ¡Será un curioso! -responde un compañero de armas.
Pero el teniente ordena:
- ¡No hay nada que discutir! ¡Vamos por él!
Al segundo ya están en el apartamento. La familia reacciona con sorpresa y atemorizada se agrupa en torno al padre, mientras éste es interrogado.
- ¿Qué puta se te ha extraviado? -le pregunta el teniente a cargo de la patrulla.
- Nada. Miraba por simple curiosidad.
- ¿A quién cresta esperas? ¿Tienes algún pariente o amigo en la calle? ¿O acaso querías dispararnos? ¡Contesta! -insiste con tono imperativo.
- ¿Con qué voy a disparar? ¡Por Dios! Miraba por simple curiosidad.
- ¡Curioso el huevón! ¡Vamos! ¡Registren la vivienda!
La patrulla busca debajo de las camas, revisa el escritorio, tira por el suelo algunos libros, desordena todo lo que se le antoja. De pronto, un soldado encuentra un objeto metálico muy bien dispuesto en su estuche aterciopelado. Los demás se acercan para observarlo. El teniente pregunta al dueño:
- ¿Qué clase de arma es ésta?
- No es un arma -responde el sospechoso-. Es un instrumento de trabajo.
- ¡Instrumento de trabajo! ¿Crees que somos caídos del catre? ¡Maldito terrorista!
- Pero yo...
- ¡Y ahora te callas! Por lo pronto irás a la cárcel. Cuando el fiscal te llame le darás las explicaciones...
Y es así cómo Alejandro López conoce los horrores de la cárcel del régimen militar.
Pasan los días y no es llamado a comparecer ante el administrador de justicia. Cuando al fin le llega la hora, tiene que explicar que él trabaja en la Universidad como profesor de Ciencias Básicas y que el objeto que le han incautado no es una sofisticada arma al servicio de la resistencia, sino un simple y pacífico microscopio.

2. LITERATURA SUBVERSIVA

Cuando la patrulla fue a revisar la biblioteca del profesor Barrera, no encontró la abundante literatura subversiva que esperaba. Pero incautó, por sospechoso, un libro que valía por varios: Las armas secretas, de Cortázar.
El afectado quiso defenderse:
- Esa es una obra de ficción...
Y vino la rápida respuesta:
- No me digas. ¿Y de eso se alimentan los profesores?
De pronto, un soldado que seguía hurgando en los estantes se acercó al teniente y, con actitud triunfalista, le susurró:
- He encontrado otro libro del mismo autor. Se llama 62/ Modelo para armar.
La orden fue casi automática:
- Llevémoslo también. Seguramente contiene las claves.

3. CAMBIA, TODO CAMBIA

Ese día recorreré con espíritu renovado las calles de la capital, sin el apremio del reloj ni el temor a los asaltos. Respiraré a todo pulmón el aire puro, antes vedado por el smog. Junto a La Moneda se habrán levantado dos grandes edificios para funciones prioritarias: uno para el Ministerio de Educación; otro, para el de Salud. En las esquinas leeré con avidez los titulares de la prensa: "Justicia obra con justeza". "Nueva Constitución entra en vigencia". "La Iglesia decide retirar la cruz de la tumba del General".

 

RESEÑA / BIOGRAFÍA / CURRICULUM

Constantino Contreras Oyarzún, natural de Chiloé (Chile), tiene el título de Profesor de Estado en Castellano y grado de Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido profesor de Lingüística en varias universidades chilenas y ha realizado numerosas investigaciones y publicaciones relativas al lenguaje popular y a la literatura de tradición oral.
Últimamente ha incursionado también en el campo de la creación literaria al publicar "Dos para un tango" (Temuco- 2002), escrito con Maribel Lacave, en el que se recogen cuentos y microcuentos de ambos autores.